CATEL y BOCQUET. Kiki de Montparnasse. Ediciones Sinsentido, 3ª edición, 2011.

 

Vaya vida tuvo Alice Prin, más conocida como Kiki de Montparnasse. Mujer de carácter extrovertido, alegre y juvenil, optimista y vital, supo ser parte integrante y fundamental del emblemático barrio de Montparnasse en el tumultuoso París de los años 20. La humilde niña de un pueblo de provincias y familia pobre se transformará en musa de algunos de los más grandes artistas de las vanguardias (Kisling, Man Ray, Cocteau…) quienes cayeron rendidos ante el encanto de esta atractiva joven.

 

Kiki posa para Mendjisky y Man Ray

José Louis Bocquet (guionista, con experiencia en otras biografías) y Catel Muller (ilustradora de libros infantiles), ambos sin prácticamente experiencia en el mundo de la historieta, se lanzan a la aventura con esta novela gráfica que narra la biografía de Kiki de Montparnasse. Ahí es nada.

Detalle de la contraportada y foto original de Man Ray

Lo primero en que nos fijamos al pasar las páginas del libro, es en lo bonitos y bien caracterizados dibujos de los que hace gala. El trazo en blanco y negro ayuda a ambientar de manera idónea la época en que se desarrolla la historia, y aunque se puedan querer encontrar reminiscencias a las ilustraciones para los libros infantiles dibujados por Catel, creo que se ha sabido adaptar perfectamente al lenguaje visual que parecía pedir una biografía ambientada en esos representativos años. Se capta y transmite muy bien el ambiente de las vanguardias con el flujo de ideas y artistas, y me he detenido varias veces en la lectura a admirar la multitud de localizaciones que hay representadas (como por ejemplo al inicio de cada capítulo).

 

Composición con localizaciones de varias portadas de capítulos

En el cómic queda patente una concienzuda labor de documentación por parte de los autores. Al pasar las páginas podemos ir descubriendo imágenes representativas e identificables hechas por los grandes artistas y amantes de Kiki, perfectamente integradas en el lenguaje visual adoptado para la historia. Me ha resultado muy divertido, una vez concluida la lectura, buscar información sobre los protagonistas y su obra artística, y luego poder compararla a través de un repaso general del cómic. Asimismo la caracterización de los personajes también me parece excelente, siendo perfectamente reconocibles con apenas unos pocos trazos distintivos.

 

Fotos en viñetas

Sin embargo, un cómic no se compone sólo de las ilustraciones sino que éstas además tienen que constituir una narración, y ahí es donde empiezan a salir los “peros” de este tebeo. Los autores nos cuentan la vida de Kiki desde su infancia hasta su decadente final, incidiendo, como es obvio, en la década dorada de los años 20. Los capítulos se suceden a través de diferentes etapas cronológicas marcadas por acontecimientos destacados, pero a pesar de que el hilo conductor de la historia está muy claro, creo que la fluidez en la lectura se va perdiendo a lo largo del cómic y sobre todo se resiente en los últimos capítulos, que narran hechos demasiado deslavazados y me dejan con más incógnitas que certezas sobre los últimos años de Alice Prin.

 

En el rodaje de “La estrella de mar”

Por otro lado, alrededor de la protagonista van desfilando una serie de personajes míticos (artistas, poetas, filósofos, actores…) que sin embargo no consiguen dejar en el lector casi huella de su personalidad. Me queda una sensación de vacío que estropea el buen sabor de la mera ilustración. ¿Por qué sucede esto? Resulta complicado de explicar. Tal vez hubieran hecho falta más páginas para el desarrollo de identidades, o quizás hubiera sido mejor concentrarse en discursos más concretos que ayuden al lector a comprender qué es lo que movía a estas mentes inquietas (incluida la protagonista). También me hubiera gustado un poco más de profundidad en la parte conceptual de los trabajos e ideas de los personajes (me quedo con ganas de saber qué se le pasaba a Man Ray por la sesera). Algunas de mis inquietudes quedan satisfechas con unos anexos finales estupendos donde vienen las biografías de prácticamente todos los integrantes de la historia, y que ayudan a completar parte de los vacíos mencionados.

 

Está claro que Man Ray sentía auténtica devoción por Kiki

En conclusión, este es un cómic cuya mayor virtud es la de incitar a la curiosidad por la retahíla de personajes que van desfilando a lo largo de sus páginas (ojo, no es poco), pero que como lectura final se queda en una corteza bonita sin conseguir llegar a un estrato tan profundo como el seguramente deseable por el lector. Una pena, ya que el dibujo y el trabajo previo de documentación parecían anticipar una obra de mayor envergadura.

 

 Nosotros también nos quedamos tristes

 

PD: Esta es la primera lectura del Club de Cómics, de la Biblioteca Pública de Valladolid, para el curso 2011-2012. Quiero destacar, entre los comentarios de mis compañeros lectores, que varios de ellos coincidieron en afirmar que la lectura les había resultado amena y, sobre todo, fluida, sencilla y ágil, algunas de las mayores cualidades atribuibles a un cómic. Por otro lado, la sesión finalizó con una proyección del film “Estrella de Mar” (L’etoil de mer) de Man Ray, cuya realización se narra en el cómic. Estupendo broche final para una bonita reunión.

Un par de enlaces interesantes: Vídeo en youtube con varias obras con Kiki de protagonista y artículo en El Mundo Magazine para la publicación del cómic.