Estimado Vicente Molina Foix:

Escribo esta carta en relación a su articulo Dibujos Animados, publicado en el diario Tiempo el día 18 de Septiembre de 2009. El único objetivo que tiene la misma es hacerle ver el gran error en el que se encuentra en relación a su visión acerca del mundo del cómic y sobre todo mostrar el malestar que me ha creado, denostando la labor de todos los que estamos relacionados con este medio.

Me es muy difícil entender la gran ignorancia que demuestra acerca del tebeo estando como está tan relacionado con un medio de tan corta vida como el cine, además de ser un medio eminentemente popular. También me sorprende bastante el ataque a un género como el de la animación. En todo caso me queda bastante claro “el escaso aprovechamiento” que usted consiguió de los cómics. Lo cual no le exime de ser capaz de informarse antes de escribir sobre algo. Al fin y al cabo usted no pensará que los directores de cine son gente que graba con una cámara una historia para que la gente se entretenga (y también tiene premios del Ministerio de Cultura, y hasta ayudas!!!).  Simplemente voy a responder algunas de las reflexiones que ha plasmado en el artículo para que sea capaz de ver que no es bueno hablar de las cosas de las que no se sabe.

Empezando por que si tantos medios escritos realizan reportajes y criticas, podría leerse alguna de ellas e informarse. Su comparación con el ping-pong, es lo más acertado de su columna sin lugar a dudas. Si el ping-pong no sale en la sección de deportes, no es porque no sea un deporte, es porque es minoritario. A lo mejor debería plantearse que es más minoritario el centenario del nacimiento de Ionesco, que un cómic sobre el Alzheimer. Y por eso no toda la cultura sale en la sección de cultura.

Obviaremos que el tebeo es solo cómico, erótico o fantástico. Bendita ignorancia. Por cierto existen más cosas que Mortadelo y Filemón y es ahí, en todo el cómic de la posguerra española, donde se encuentra una gran parte de la cultura popular de esa época, reflejando y criticando la situación de esos años.

Por ultimo decirle que los ganadores del Premio Nacional de cómic merecen mas respeto que “dibujantes de monigotes”, y sinceramente, creo que ellos sí se merecen una disculpa por cómo los ha tratado. Tambien merecen respeto la gente de universidades, asociaciones (entre los que me incluyo), los críticos (gremio en el que usted se incluye, cosa difícil de creer después de leer su columna),  etc.. que trabajan y aman el cómic.

Y tenga clara una cosa, con opiniones como la que ha escrito, difícilmente nadie se acuerde de Nabokov, ni de Boris Vian. Denostando a una parte de la cultura, está denostando a toda.

Antonio Garrido
Licenciado en Historia del Arte
Miembro de la Asociación Cultural El Planeta de los cómics